jueves, 17 de noviembre de 2011

Reflexiones sobre el homeschooling

Es muy importante que tomemos conciencia de nuestra responsabilidad en el ámbito educativo. Nos quejamos mucho de que los demás lo hacen mal. Supongo que todos hemos tenido malas experiencias, pero también algunas buenas. Hemos aprendido mucho de lo que no se debe hacer, pero nos resulta difícil llegar al cómo se debe hacer. Hay un problema básico, que es la falta de información acerca de nuestras opciones. Superado este paso, llegan los prejuicios, el miedo a lo desconocido. En mi experiencia, la primera reacción ante la propuesta de la educación en casa es algo así: 
-Pero el niño se tiene que relacionar con otros niños, no es bueno que esté sólo con adultos.
Por supuesto, es importantísima la relación con los iguales para un buen desarrollo a nivel social, pero creo que los niños no están sólo en el colegio, es posible relacionarse con ellos en otros entornos; desde luego, que estén tan sólo en el colegio y en casa tampoco es bueno. 
Otra respuesta puede ser:
-Es necesario que aprenda lo mismo que los demás para que tenga las mismas oportunidades.
Sí, pero los contenidos escolares son asequibles, lo realmente importante es enseñar a aprender, dar a conocer los recursos para llegar a esos conocimientos. De hecho, aunque estén escolarizados, cada individuo tiene su propio ritmo de aprendizaje y muchas veces la diferencia (tanto por exceso como por defecto) puede convertirse en sufrimiento. Lo que está claro es que para aprender es necesario querer hacerlo, y para querer hacer algo hay que disfrutar con ello, encontrar una satisfacción en el proceso y en el resultado.
Con todo esto no quiero expresar que el colegio sea una mala opción, simplemente que no es la mejor para todos, y que hay otras formas de educar que son asequibles. Si queremos mejorar la educación de nuestra sociedad debemos tomar conciencia y comprometernos, y eso implica, en primer lugar, informarnos.